En pocas semanas, los principales sellos discográficos han anunciado acuerdos de licencia con las principales empresas desarrolladoras de herramientas de IA generativa. El punto de inflexión lo marcó el acuerdo de Warner Music Group (WMG) y Suno, poniendo fin así a la demanda por infracción masiva de derechos y sustituyéndolo por una alianza comercial y estratégica.
Asimismo, WMG y Udio han sellado una colaboración similar, y las tres majors (Universal, Warner y Sony) han firmado licencias con Klay, un startup cuya propuesta de valor es haber entrenado su modelo únicamente con grabaciones autorizadas y que nace directamente como servicio de streaming y recomendación sobre música generada o asistida por IA.
¿En qué consiste el acuerdo Suno-WMG?
A falta de detalles comerciales, el acuerdo sigue el patrón del anuncio entre Universal Music Group (UMG) y Udio, ratificado a final de octubre, con cuatro ejes principales:
- Se archiva la demanda contra Suno.
- Se firma una licencia para todo el catálogo de grabaciones y obras bajo el control de WMG. Está por confirmarse como se articulará, pero a priori los artistas podrán optar por permitir o no el uso de su nombre, imagen, voz y composiciones en los modelos bajo un esquema de opt-in.
- En 2026 se lanzará una nueva versión de Suno, basada en modelos entrenados con música licenciada y en un entorno cerrado en el que los usuarios no podrán distribuir libremente el contenido generado dentro de la plataforma.
- Como parte de la negociación, Suno ha adquirido Songkick, la plataforma de descubrimiento y asistencia a eventos en vivo, que había sido previamente adquirida por WMG en 2017, en un movimiento que podría significar expandir su influencia más allá de la música grabada.
¿Cómo queda el escenario tras estos acuerdos?
- No implican que todos los litigios abiertos en el frente fonográfico hayan terminado. Universal y Sony mantienen sus demandas contra Suno. Y en el caso de Sony, también frente a Udio. No obstante, la inercia apunta a que las distintas partes llegarán a acuerdos antes o después.
- Han generado reacciones por el resto de agentes del ecosistema musical. La más sonada hasta el momento ha venido por parte de la ECSA, la alianza europea de compositores, que advierte sobre la opacidad de los acuerdos y de los riesgos de replicar el modelo del streaming, exigiendo entre otras cuestiones la paridad entre los derechos editoriales y los fonográficos.
- A nivel de industria, el resultado deja un escenario híbrido compuesto por plataformas que tienen acuerdos de licencia con las majors, con modelos parcialmente entrenados con catálogo autorizado y marcos de opt-in que probablemente aplicarán a los creadores con más recorrido de mercado, pero que está por ver como se implementa para el resto.
Y en segundo plano, Suno sigue creciendo
En paralelo a las negociaciones con la industria, Suno acaba de cerrar una ronda de financiación de $250M, lo que eleva su valoración a los $2.450M, con una importante asignación de capital a adquisiciones y participación de inversores vinculados a la industria de la música.
Como cuestión relevante, durante este proceso ha declarado tener más de 1 millón de suscriptores de pago que generan más de 7 millones de canciones al día. En relación al reparto de costes, confirma haber invertido más de $32M en cómputo frente a los apenas $2.000 en datos para entrenamiento.

